Invierte en tus huesos: muévelos o piérdelos

El esqueleto es un sistema vivo, se renueva constantemente a lo largo de la vida, pero necesita el estímulo periódico de la actividad física.

Sin ella se deterioran los huesos, al igual que los músculos que no se utilizan. Los niños deben hacer mucho ejercicio, para desarrollar su masa ósea máxima. La mayoría de las personas alcanzan la "masa ósea máxima" a los 20 años. Después de alcanzarla esta permanece estable durante la edad adulta y luego comienza a declinar.

El ejercicio, además de una dieta y un estilo de vida saludable, puede ayudar a preservar la densidad ósea y demorar el proceso que conduce a la osteoporosis.

Otros beneficios, es que al mejorar el equilibrio, la fuerza y la agilidad, el ejercicio ayuda a prevenir las caídas que producen fracturas. Los ejercicios de impacto, como caminar, correr, trotar y ejercicios con pesos ligeros a moderados, son los más adecuados para fortalecer los huesos.

Es preciso consultar a un profesional, el nivel y el tipo de ejercicio más adecuado para cada persona, de manera especial, a las personas que sufren alguna enfermedad o aquellas que no han estado haciendo ejercicio periódicamente.

La moraleja es: nunca es demasiado temprano o demasiado tarde , para comenzar a fortalecer al máximo los huesos.

Por: Lic. Giancarlo González - Fisioterapeuta