Nutrición y prevención del desgaste óseo, en todas las etapas de la vida.

La Osteoporosis ha aumentado tanto en hombres como mujeres, jóvenes y adultos. Hace años era una enfermedad pensada en mujeres mayores de 50 años, pero actualmente no importa género ni edad. La alimentación es fundamental en la prevención, control y tratamiento del desgaste óseo; ayuda a formar huesos y mantenerlos fuertes, aportando nutrientes como: calcio, magnesio, vitamina D, fosfatos, flúor, silicio, entre otros.

Los infantes necesitan lactancia materna exclusiva de 0 a 6 meses, ofrece los requerimientos de Calcio (360mg) y nutrientes importantes formadores de huesos.

De 7 hasta 12 meses, estarán requiriendo 540mg de calcio, entre lácteos, frutas rojas y naranjas, vegetales verde intenso y al finalizar el año nueces, huevo y pescados. Probando tolerancia.

De 1 a 10 años, pasa a la etapa escolar con requerimientos de 1000 mg Calcio y 400 UI Vitamina D, hay que prestar atención, a la calidad de los alimentos que se dispongan en meriendas, en casa o en el colegio. Hay que incluir los diferentes grupos alimenticios (almidones, vegetales, frutos, lácteos/cárnicos y nueces).

En la adolescencia (10 a 18 años), se debe proveer suficientes nutrientes formadores/ fortalecedores de huesos, para promover su crecimiento.

El requerimiento es de 1200mg de Calcio diario y 800UI de vitamina D. Hay que apoyar a que tengan horarios de comidas y meriendas, evitar la cafeína y comidas chatarras (rica en azúcar y grasa), estimulando una alimentación balanceada y saludable.

En la adultez (edad productiva, 19 a 45 años), se requieren para hombres 1000mg y mujeres 1500mg de calcio y ambos 800UI Vitamina D. Hau que evitar saltar comidas, aumentar el consumo de frutas, vegetales, pescados, lácteos y nueces. Es necesario suplementarse (mañana y tarde), si no logra los requerimientos con la alimentación. Para mayores de 45 años son los mismos requerimientos, pero hay posibilidad de desgastes óseos por la edad, acuda al médico y siga las recomendaciones de resortivos óseos y suplementos que se absorban mejor. Si hay dificultad en la masticación o reflujo, se prefiere verduras y vegetales cocidos majados, texturas agradables y porciones pequeñas y no olvidar cárnicos deshilachados o desmenuzados.

Hay que fortalecer los huesos a través de los años, teniendo una alimentación saludable, acudiendo al médico periódicamente y practicando actividad física.

Por: Mgter. Lurys Horna